Posteado por: abbienzobas | 25 febrero 2009

Comentario de Texto DESCARTES (Resuelto)

ESTE COMENTARIO ES DE OTRO TEXTO DE DESCARTES. SI QUERÉIS EL COMENTARIO RESUELTO DE DESCARTES QUE ENTRA EN SELECTIVIDAD EN 2014 DEBÉIS PINCHAR EN EL SIGUIENTE ENLACE:

COMENTARIO RESUELTO DEL TEXTO DE DESCARTES SELECTIVIDAD 2014

.

COMENTARIO DISCURSO DEL MÉTODO:

4ª PARTE. Parrafo 2º.

descartes2Examiné después atentamente lo que yo era, y viendo que podía fingir que no tenía cuerpo alguno y que no había mundo ni lugar alguno en el que yo me encontrase, pero que no podía fingir por ello que yo no fuese, sino al contrario, por lo mismo que pensaba en dudar de la verdad de las otras cosas, se seguía muy cierta y evidentemente que yo era, mientras que, con sólo dejar de pensar, aunque todo lo demás que había imaginado fuese verdad, no tenía ya razón alguna para creer que yo era, conocí por ello que yo era una sustancia cuya esencia y naturaleza toda es pensar, y que no necesita, para ser, de lugar alguno, ni depende de cosa alguna material; de suerte que este yo, es decir, el alma, por la cual yo soy lo que soy, es enteramente distinta del cuerpo y hasta más fácil de conocer que éste y, aunque el cuerpo no fuese, el alma no dejaría de ser cuanto es.

A) Se trata de un texto de carácter ontológico fundamentalmente, aunque, con consideraciones epistemológicas. Es la duda como acto de pensamiento (aspecto epistemológico) lo que le conduce a la afirmación de que él existe como substancia (aspecto ontológico).<Descartes nos presenta qué le conduce a concebir la existencia de sí mismo como substancia mental, independiente del cuerpo y del resto del mundo físico.

descartesB) Se puede dividir en dos partes bastante claras. La primera iría hasta la línea 7 (hasta “…no tenía ya razón alguna para creer que yo era”) y la segundadesde ahí hasta el final.

En la primera parte destaca que es la duda y la reflexión sobre la duda, es decir el pensamiento, la actividad de pensar, la que le permite descubrir que hay algo indudable y esto es que él existe como cosa pensante, hasta el punto de que con sólo dejar de pensar pierde la posibilidad de identificarse a sí mismo como algo real que piensa. A su vez, la actividad de pensar es lógicamente independiente (no requiere para ser concebida de la idea de ninguna otra realidad o ámbito ontológico) de que exista el mundo o la extensión [“podía fingir que no tenía cuerpo y que no había mundo ni lugar alguno en el que yo me encontrase”] Pero con sólo dejar de pensar ya era imposible concebirse a sí mismo. Esto le permite descubrir que la noción de sí mismo es inseparable de la de pensamiento. Son dos nociones lógicamente inseparables, no pueden concebirse de forma independiente. Por eso el atributo esencial del alma es el pensamiento.

Por tanto, y esta es la segunda parte, afirma que su naturaleza ontológica, la manera en que se da su existencia, es pensamiento, y el pensamiento no necesita de nada físico. Por tanto, lo que es el sujeto es esencialmente un alma inmaterial, que me hace “ser lo que soy”, mi identidad como persona, y ello es enteramente distinto del cuerpo. El cuerpo es extenso, pero el alma no supone la extensión, como ya ha dicho en la primera parte. Por tanto, es más fácil de conocer que el cuerpo: hay un acceso privilegiado del yo a sus propios contenidos mentales, a sus propios estados mentales: pensamientos, deseos, dolores, placeres, todo lo que constituye la vida mental subjetiva y privada de cada persona. El alma permanecerá inaccesible al investigador que con los métodos propios de la ciencia natural pretenda violar la intimidad del sujeto. [Algunos filósofos han inventado, como experimento mental, el cerebroscopio, un aparato imaginario que permitiría escrutar nuestros pensamientos una vez que nos lo colocasen en la cabeza. Pero como los pensamientos tienen lugar en el alma, ningún cerebroscopio podrá nunca registrar nuestra vida mental, si no queremos compartirla. Por tanto, el ámbito de lo mental es el de la privacidad más absoluta, a diferencia del ámbito de lo físico, que es público y accesible a todos] Podrá verse qué ocurre en el cerebro, pero no qué contenido mental tienen esos sucesos cerebrales. Esto es algo espiritual.

Esta es la base del dualismo ontológico de Descartes. Puesto que son substancias independientes, “aunque el cuerpo no fuese, el alma no dejaría de ser cuanto es

Por tanto, en esta segunda parte, se extraen las consecuencias ontológicas del análisis epistemológico de la primera parte.

C) Análisis de conceptos:

YO: El yo es la substancia pensante de cada cual, el núcleo de la identidad personal. ¿Qué la individualiza? Dios, que ha creado a cada una de ellas, eso las hace numéricamente distintas, aunque ontológicamente son iguales. Ya hemos dicho que este yo es alma. Al analizar la substancia nos extenderemos un poco más.

POR LO MISMO….: La duda certifica la existencia de la cosa pensante. Si dudo, sé que existo, dice Descartes. Lo mismo que me mantenía en la duda hacía indudable mi existencia como substancia pensante. Por eso el cogito es la base indudable que permite iniciar el camino del conocimiento cierto, al partir de la verificación indudable de que yo existo. Más tarde, al analizar cómo se da esta existencia Descartes descubre que esta existencia consiste en pensamiento: esa es su substancialidad.

SUBSTANCIA: En rigor, la única substancia existente es Dios, pues una substancia es aquello que puede existir con independencia de otra cosa. Lo que no necesita de nada para existir. Pero Descartes también llama substancias al alma y al mundo físico: res cogitans y res extensa.

Lo que interesa aquí es subrayar la relación entre ellas. Descartes está interesado en remarcar la independencia del alma respecto del cuerpo, pues él tiene una concepción mecanicista de la naturaleza material y considera que la razón y la libertad, que nos convierte en sujetos morales, no pueden reducirse a algo material, no son algo de lo que se pueda dar una explicación materialista. Por eso no somos como los animales, que son irresponsables moralmente, por ello nada deben temer tras esta vida. Pero nuestra vida continúa tras la muerte del cuerpo y deberemos enfrentarnos a una evaluación de nuestros actos ante Dios, según la firme creencia religiosa de Descartes.

La relación que mantiene el alma con el cuerpo es muy estrecha, no es como la del piloto con su navío y esto nos permite sentir dolor o placer. Pero es el alma quien siente. El lugar en el que él pensaba que se producía la conexión entre alma y cuerpo era la glándula pineal (epífisis). Sin embargo, la dificultad de explicar la interacción entre estas dos substancias, algo que Descartes se limitó a enunciar pero no a explicar, dio lugar al ocasionalismo (cuyo máximo representante fue Malabranche) que sostenía que era el mismo Dios el que con ocasión de cada movimiento ocurrido en el mundo físico actuaba como causa. Así se solventaba el problema de la relación entre las dos substancias.

About these ads

Responses

  1. ¡Muchísimas gracias por este blog! En general, se me da bien la filosofía, pero estos comentarios resueltos me están ayudando mucho. Sólo tengo una pregunta. Mi profesor nos manda estructurar los textos de forma que empecemos con el contexto histórico filosófico, después la idea principal, las secundarias y por último una conclusión. Se supone que la conclusión debe retomar la idea principal y añadir algo más de la filosofía del autor que esté relacionado con ésta, pero que no aparezca en el propio texto. No sé si en todos los colegios se hace así o es sólo en el mío que somos así de tiquismiquis, pero, de acuerdo con esto, ¿podría valer cómo conclusión lo siguiente? :
    Volviendo a la idea principal, la naturaleza del sujeto, Descartes afirma que esta idea no es ningún razonamiento. Se capta como existente y como pensamiento (cogito ergo sum, je pense donc je suis) en una y la misma intuición. Y ésta, es la intuición fundamental y originaria, la intuición existencial básica del sujeto que piensa como sustancia pensante, que no necesita de otra para existir. Esta duda metódica y radical de Descartes no desemboca en escepticismo sino en verdad, en la primera verdad del sistema cartesiano. Esta primera verdad se convierte, así mismo, en modelo y paradigma de toda verdad, en criterio de certeza.

    Muchas gracias por tu tiempo :)


Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 25 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: